¿Por qué no me gusta el fichaje de Nicolas De Jong?

El fichaje del pívot Nicolas De Jong (2.10, 28 años) ha puesto el broche final a la plantilla del Tecnyconta Zaragoza para la temporada 2017/18. Después de un larguísimo verano, marcado por las estrecheces presupuestarias y el largo culebrón #FreeSebas, de infausto final, Jota Cuspiera ya conoce a los 11+1 hombres con los que deberá asegurar la continuidad del baloncesto ACB en la capital aragonesa.

Sobre el papel, el director deportivo Salva Guardia ha tratado de construir un equipo joven y agresivo, diseñado para conseguir una salvación holgada al mismo tiempo que entretiene a la grada. La mala experiencia vivida durante la 2016/17, en la que una plantilla formada por jugadores de talento Eurocup casi desciende a LEB mostrando una escandalosa apatía sobre la pista, marcó las directrices impuestas desde los despachos: era necesario un cambio radical. Ocho incorporaciones (nueve si finalmente se quedase Juanjo Triguero), además de un cuerpo técnico completamente renovado, dan fe de ello.

¿El denominador común? Casi todos ellos son jugadores semidesconocidos, procedentes de ligas menores, a los que se le presupone mucha hambre por hacerse un hueco en el baloncesto FIBA. Muchos de ellos son jóvenes o muy jóvenes. Además, la gran mayoría poseen un perfil atlético que, sobre el papel, les permite cubrir varias demarcaciones o realizar cambios en defensa.

Quizá por ello desentona la última incorporación de todas. Quizá por ello, me rechina particularmente el fichaje de Nicolas De Jong para completar la pintura. He aquí algunas razones:

1. Cualidades atléticas

Nicolas De Jong es un jugador grande, de 2.10 m de altura., aunque tampoco se le puede considerar una de las grandes cimas de la Liga. Sobre el papel, y sin contar a Triguero, se trata del techo de un Tecnyconta que, eso sí, sufre para cumplir aquello de que la altura media de la plantilla ha de situarse como mínimo en torno a los 2 metros.

Por desgracia, también es lento.

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Sorprende que, en un equipo que quiere jugar rápido, se haya optado por un cinco poco móvil y de corte clásico. No parece el jugador adecuado para cambiar en todas las defensas, aunque sí para fajarse con las grandes torres que pueblan la ACB.

En su debe atlético, además, figura la capacidad de salto.

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De Jong no es un jugador que pueda jugar por encima del aro habitualmente. Tiene sus virtudes, especialmente destaca su toque cerca del aro, lo que le permite anotar con frecuencia a pesar de lo hosco de sus movimientos, pero su capacidad de salto es limitada, lo que nos lleva al segundo punto.

2. Falta de rebote

Llama poderosamente la atención de que un cinco grande como De Jong solo haya promediado 3,8 rebotes por partido durante su última temporada en la Pro A francesa. Especialmente si se tiene en cuenta que ha jugado 21,2 minutos de media.

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De hecho, si proyectamos sus números a 40 minutos, nos sale una media de 7,1 capturas, muy lejos de los 10,4 rebotes por 40 minutos de Henk Norel o, incluso, de los 8,3 que proyectaría Filip Kraljevic. Estos guarismos, además, son sostenidos a lo largo de su carrera. De hecho, en partidos internacionales con la selección holandesa su tope son seis capturas en un partido.

Curiosamente, este debe particular cerca del aro no se corresponde con su capacidad para taponar, que aunque discreta puede ser aceptable. Durante la pasada campaña, De Jong promedió 0,94 tapones por 40 minutos de juego. Evidentemente, muy lejos de un especialista como Jarvis Varnado, que durante la temporada 2015/16 promedió 2,03 tapones por cada 40 minutos de juego, aunque cercanos a los 1,19 blocks por 40 minutos que registró su compatriota Henk Norel en la pasada Liga Endesa.

3. Diferencia con el plan inicial

En una extensa entrevista en el programa #ADBasket al inicio del verano, Salva Guardia definió el juego interior que deseaba para su Tecnyconta con una hoja de ruta que, durante gran parte del estío, pareció seguir a raja tabla. Sintetizando, la fórmula era la siguiente: un cinco atlético y muy móvil, dos 4,5 que pudiesen alternar ambas posiciones y, como colofón, un strech four que amenazase desde el triple en ataque. El resultado final, con dos ala-pívots abiertos, un cinco físico, otro de corte clásico y la baza de Triguero nada tiene que ver.

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Sorprende todavía más que la llegada de De Jong obedezca al revés sufrido por la marcha de Sebas Saíz a Burgos. Dejando a un lado lo que Saíz pueda aportar o no en su primer año como profesional, lo que está claro es que el ex de los Rebels y el holandés no se parecen absolutamente en nada. O dicho de otra forma, son dos jugadores completamente diferentes, por lo que resulta difícil tildar a uno como plan b del otro. Como bien se puede observar en la foto panorámica del juego interior, ha habido un cambio de criterio.

4. Factor Romaior

Vaya por delante que no es mi intención levantar más suspicacias de las necesarias. Sin embargo, a nadie se le escapa el papel que la agencia de representación Romaior Sports juega en la actual plantilla del Tecnyconta Zaragoza. De hecho, hasta seis jugadores rojillos, además del entrenador, provienen de la empresa de Juan Lasso. La misma que empleó al director general del club, Salva Guardia, antes de su desembarco en la entidad.  Estas sinergias entre clubes y agentes no son novedad, ni exclusivas de la capital aragonesa. Además, no tienen porque ser negativas, pues suelen generar situaciones en las que el quid pro quo beneficia a las dos partes.

Dicho esto, sí que me escama el hecho de que De Jong provenga de la misma empresa que Saíz. Máxime cuando son dos jugadores tan distintos entre sí. Sobre todo, cuando el propio Guardia había realizado declaraciones en las que afirmaba que no le importaba esperar a que se conociesen los descartes NBA para fichar al jugador adecuado.

El pasado 27 de julio, cuando Saíz desbloqueó su situación contractual con Estudiantes para aceptar su oferta, a mi me vino a la mente en qué lugar quedaba su agente en todo aquello.

La trama era mucho más enrevesada y, entonces, estaba lejos de solucionarse. Al final, el 28 de agosto, y con el jugador rumbo a Burgos cedido por el Real Madrid, ha habido contrapartida. Se suele decir que “piensa mal y acertarás”. Por ello, no me gusta haber acertado.

5. ¿Un nuevo Kraljevic?

Expuestos mis motivos, no me gusta cerrar en negativo. Varios son los que, por Twitter, han sacado a relucir el nombre de Filip Kraljevic, en lo que se ha convertido ya en la medida universal del jugador bluff para el entorno del Tecnyconta Zaragoza.

Pero no creo que el caso sea comparable, y si aquí están numeradas las razones por las que el fichaje me causa cierto rechazo, no es menos cierto que también hay argumentos para alabarlo. El problema de Kraljevic fue, fundamentalmente, de nivel. Mis dudas, son más bien de encaje en el equipo y, también, de procedencia.

Es obvio que, a pesar de haber tenido una carrera hasta ahora en segundo plano, el jugador también aúna virtudes. Entre ellas, un fantástico toque en las cercanías del aro. Pero para resaltarlas ya se encuentran los canales oficiales.

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La leyenda de Neil Marshall

Publicado originariamente en Panenka

 

Probablemente no te suene su nombre, pero Neil Marshall es una auténtica leyenda en la pictórica ciudad de Lancaster. Famosa por su castillo del siglo XIII y el particular encanto de sus empinadas calles adoquinadas, la localidad que ofrece su nombre al histórico condado de Lancashire, quizá la región más prolífica en lo que a fútbol se refiere, no ha logrado trascender en el contexto balompédico como sus vecinas BlackpoolPreston o, incluso, Morecambe, la cual formalmente forma parte de la llamada ‘City of Lancaster’. Sin embargo, eso no es óbice para que el club local, el Lancaster City, fundado en 1911, despierte las pasiones de aquellos vecinos que prefieren verse seducidos por la romántica idea del ‘Non-League football’.

Así me lo explicó una vez su presidente, Stuart Houghton, en la previa de un partido fuera de casa contra el Mossley AFC. En su caso, galés y aficionado al Liverpool FC, el Lancaster era la forma de integrarse y, a su vez fomentar, la comunidad local. Hasta tal punto que hacía varios años que no sentía la necesidad de acudir a Anfield Road. “¿Dónde más puedes tomarte una cerveza después del partido con ambos equipos y los aficionados desplazados?”, me dijo.

La intra historia de cómo acabé en aquel partido es curiosa y ejemplifica el carácter acogedor y familiar del City. Por medio de un conocido, el periódico local, el Lancaster Guardian, se puso en contacto conmigo para ofrecerme cubrir el partido. Pero, al no tener medio de locomoción propio, accedieron a que me desplazara hasta Mossley, al norte de Mánchester, en el autobús del club. Se trataba de una expedición pintoresca, con equipo, directivos, todos ellos ataviados con el reglamentario traje y la corbata con los colores de los Dolly Blues, aficionados y prensa -yo- viajando juntos y compartiendo sándwiches del Tesco. Fútbol semi-amateur en estado puro, cercano y profesional al mismo tiempo.

Evidentemente, situaciones como esta, o parecidas, se pueden dar cada fin de semana en los miles de clubes que conforman la interminable pirámide del fútbol inglés. Sin embargo, aunque el Lancaster pueda ser un equipo más, posee una leyenda que merece ser contada.

Neil Marshall era un chico local, nacido y criado a pocos metros de Giant Axe, el hogar de los Dolly Blues. Se trata de un pequeño estadio situado en la falda del icónico castillo, compuesto de gradas de chapa y con olor a ‘pie’ recién horneado procedente de la cantina, epítome de lo que a este lado de Europa solemos entender como campo británico. Marshall era alto, fuerte y duro, lo que al otro lado del Canal de la Mancha a veces traducen como delantero centro. Desde niño destacó por su pasión por el juego, lo que le granjeó una prueba con el Blackpool. Sin embargo, el destino quiso que capitaneara el club de su ciudad local.

Fontanero de profesión, Marshall progresivamente fue reconvirtiendo su posición a defensa central. Acumuló más de 400 partidos en diez años con la camiseta azul del Lancaster, lo que le granjeó un reconocimiento por parte del club en forma de pancarta en uno de los fondos de Giant Axe. Dicen que nunca le faltaron ofertas de otros equipos de la zona para saltar a categorías superiores, el City actualmente se encuentra en el octavo nivel de la pirámide inglesa, sin embargo, ‘El Capitano’, una vez desechado el fútbol como salida profesional, decidió permanecer fiel al equipo de su ciudad.

Retrotraigámonos ahora al 21 de enero de 2016. Marshall, aquejado de un complejo cáncer de piel con el que llevaba cinco años batallando, anunció su retirada del fútbol tras conocer que su enfermedad sería incurable. Su carta de despedida, publicada en el Guardian, no puede ser más esclarecedora. “Después de diez años esforzándome en entrenar y jugar, de pasar todos los martes, jueves y sábados fuera de casa, ha llegado el momento de dedicar todo mi tiempo a mi familia”, decía. Padre de dos hijos de corta edad, la decisión no podía ser más comprensible.

Sin embargo, ‘Marshy’, como era apodado en el vestuario, decidía reservarse un último rodeo. A pesar de las molestias y su previsible deterioro físico, terminaría la temporada en curso con los Dolly Blues.

Durante el curso, el Lancaster consiguió alcanzar la final de copa organizada por la Lancashire FA,que tuvo lugar el impresionante Macron Stadium, hogar del Bolton. El rival, el Chorley FC, un histórico conjunto de la zona, fue fundado en 1883, que actualmente se encuentra dos divisiones por encima de los azules, pero cuyas pretensiones pasan por regresar al escalón inferior al fútbol profesional. A pesar del favoritismo de los ‘magpies’, el City logró adelantarse en el marcador en dos ocasiones. Lamentablemente, como bien sabemos en este texto, los finales felices raramente son la norma en la vida real y, después del tiempo reglamentario, el Chorley logró hacerse con el trofeo en la tanda de penaltis.

Marshall logró finalizar su última temporada con el Lancaster City sin problemas. Al término de la misma, el club le organizó un partido homenaje contra un combinado de veteranos del Liverpool FC, su equipo de la infancia. La relación de ‘El Capitano’ con sus héroes se extendería por un partido más, cuando la fundación de Jamie Carragher le invitó a jugar un partido benéfico entre leyendas del Liverpool y aficionados. En declaraciones a Liverpool Echo, Marshall relató la experiencia: “Tenía a Carra a un lado y a Fowler gritándome ‘Marshy’ al frente. A cualquiera que se lo cuentes no se lo creería”.

Aquel partido se celebró el pasado ocho de mayo y, lamentablemente, Marshall falleció el 16 de noviembre, con solo 31 años de edad. Esta es una historia triste, pero también una de las mayores declaraciones de amor al fútbol jamás realizadas. Quizá sea la primera vez que oigas su nombre, pero Neil Marshall ya es una leyenda, y no solo en Lancaster.

El día que nos hicimos mayores

La gran mayoría de culturas poseen ritos o celebraciones que marcan el paso del individuo de la etapa infantil a la edad adulta. Sin embargo, en la cultura cada vez más global de occidente en la que nos encontramos inmersos, los límites son cada vez más difusos, por no decir que en algunos casos han sido completamente borrados. Pese a que la comunidad judía todavía celebre el Bar Mitzva o en México exista la fiesta de la Quinceañera, aunque en MTV podamos ver pomposas celebraciones de Sweet Sixteen, lo cierto es que dichos actos solo son simples vestigios tradicionales, cuando no meras ostentaciones del consumismo, y no eventos con unas consecuencias tangibles en la vida del iniciado.

Hace mucho que la sociedad posmoderna eliminó la figura del adulto tradicional de sus manuales. La adolescencia se prolonga hasta años después de sus consecuencias fisiológicas y, tras ella, llega ese éter que supone la juventud. Ahora, todos somos jóvenes.

Actualmente hay treinañeros con carné joven y otros que nunca han cotizado a la Seguridad Social. Treintañeros de Erasmus y cuarentones copando los garitos nocturnos, porque los chavales hace años que encontraron alternativas de ocio diferentes a ponerse como las Grecas al ritmo de esa amalgama musical que hemos acordado calificar como ‘pachanga’. Los videojuegos ya no son para niños, porque los que eran niños cuando éstos aparecieron nunca dejaron de jugar. Películas de superhéroes y Pokémon Go.

Hace ya muchos años que un amigo, para más inri ya emanzipado por aquel entonces, le comentó a su padre que había quedado con sus amigos para ir a jugar a los bolos un viernes por la noche. La contestación de su padre no pudo ser más gráfica: “dile a tus amigos que ya es hora de madurar”. Nunca la brecha generacional estuvo mejor expresada.

Los medios suelen hablar de la generación perdida, la que pasó de usar el término mileurista como adjetivo peyorativo a verlo como una aspiración profesional. Una generación fracasada, que sin embargo triunfó en su cruzada por no tener que llevar zapatos nunca y poder utilizar camisetas del Capitán América sin ser repudiados socialmente. Es la generación de la nostalgia, de la continua mirada atrás. Moda retro y artículos vintage. Camisetas de Charles Barkley en los Phoenix Suns en El Corte Inglés y la de Fernando Arcega en ‘Yo los vi jugar’. Las Jordan III que no te pusiste permitir en su momento, en unos materiales muchos más pobres que las originales, y todos los artículos y películas de ‘Star Wars’ que tu padre imaginó en los 70’. Actualmente se puede ir a ver al cine la nueva de ‘Ben Hur’ y de ‘Los 7 Magníficos’. Lamentablemente, llegas tarde para ‘Las Cazafantasmas’.

En 2002, un grupo de empresarios aragoneses se plantearon devolver el baloncesto a la ciudad de Zaragoza. Era un proyecto ambicioso, que pretendía llegar a ACB en un solo año, pero cuya aceptación quedó fuera de toda previsión.

En la rueda de prensa de presentación, el nuevo club anunció su nombre y colores corporativos. El club se llamaría Basket Zaragoza 2002 y vestiría de rojo. Además, un detalle relevante, dejaría el número 6 deserto en reconocimiento a Fernando Arcega, tal y como había hecho el antiguo club de referencia de la ciudad, el histórico CB Zaragoza. La intención era clara y nada disimulada, se trataba de conectar en la memoria colectiva al recién llegado con los días de gloria del balón naranja en la capital aragonesa. El plan se redondeó cuando consiguieron que la Caja de Ahorros de la Inmaculada se involucrase en el proyecto.

Había vuelto el CAI Zaragoza; shut up and take my money.

Los planes de tapar el segundo anillo del Príncipe Felipe con unas lonas para hacerlo más acogedor quedaron automáticamente desfasados. La locura desatada aquellos años es difícil de explicar y, a buen seguro, estaba fuera de toda previsión, pero nada fue casual. CAI Zaragoza es mucho más que una mera denominación comercial. El club de baloncesto de Zaraoza es el CAI, sin importar lo que CAI signifique. Por eso en 2011 el equipo nunca se llamó Caja3, como si hizo el BM Aragón, ni pasó a ser el Ibercaja Zaragoza en 2013.

Pero la situación era anómala y era cuestión de tiempo que tuviese un final. Esta temporada el equipo será denominado Tecnyconta Zaragoza y todos nos sentimos raros. Han sido 14 años consecutivos de CAI Zaragoza y el nuevo club posee un legado que incluso se sostiene por sí mismo, sin el apoyo sentimental del viejo CBZ. Donde antes veíamos unas formas y colores por todos reconocibles, ahora el club ha presentado unas letras blancas sobre fondo negro y un pequeño cuadrado amarillo en la esquina superior derecha. Y todos sabemos que es el mismo equipo, el mismo club, pero al mismo tiempo hemos visto como un pequeño capítulo de nuestra vida ha llegado a su fin de manera irremediable.

Quizá, con la marcha definitiva del CAI Zaragoza hayamos madurado un poco.

Spain need new ideas for young talents as dominance ends

Publicado originalmente en WSC.co.uk / Originally published on WSC.co.uk

 

It’s the end of an era. After Spain’s early exit of Euro 2016, Spanish fans and media agreed that La Roja’s dominance of international football is over. The so called “tranquil transition” led by manager Vicente del Bosque after the shocking flop at the 2014 World Cup hasn’t been successful. Now, broader changes are required.

It was good while it lasted but we are not longer the best was the front page headline in the influential sports newspaper Marca after Spain’s defeat against Italy. And that was, by far, the least critical media reaction. Catalan sports paper El Mundo Deportivo used a pun on La Roja – La Floja(Weak) – to describe Spain’s performance, meanwhile prestigious daily El País thanked Del Bosque for his services but called for a change in the team management.

Unlike Roy Hodgson, who resigned minutes after England’s defeat to Iceland, the former Real Madrid manager refused to confirm his departure. His comment that “I have to talk with the president of the federation first” was typical of his calm personality, but has not satisfied anyone. In a poll on Marca.com93 per cent of the 60,748 voters demanded a change on the bench.

Obviously, Del Bosque’s legacy is unquestionable. Considered more of a manager of egos rather than a tactical master, his ability to cope with a dressing room packed with world-class footballers and their strong personalities extended the Spanish dominance established at Euro 2008 under Luis Aragonés with another two major titles.

Sadly, the ability to keep everyone happy doesn’t look like enough now. In France there were press reports about a divided squad, with some players unhappy at being reserves – Spain being the only team along with Iceland to have played all their matches with the same starting XI.

The situation was publicly exposed when Chelsea’s Pedro told reporters that “being selected for not playing isn’t worth my time”. But it wasn’t the only evidence of lack of control by the Spanish manager. After Sergio Ramos missed a critical penalty kick against Croatia Del Bosque declared that his role “wasn’t to interfere on who has to take it” – a contentious stand for someone whose team has failed close to half their attempts from the spot since he took charge.

That wasn’t the most serious situation Del Bosque had to cope with. David de Gea’s alleged involvement in a sexual assault case, revealed days before the start of the tournament, created a major debate in Spain about whether he should be in the team. While De Gea was ultimately chosen as the No 1 ahead of Iker Casillas, the accusations continue to hang over him.

Tactically, Del Bosque was out-thought by Antonio Conte just as he had been by Louis van Gaal in Brazil two years ago. Even Georgia managed to beat La Roja in the last friendly before Euro 2016. Gerard Piqué reflected on what needs to be done: “We have young players coming through who are very promising and veterans who have to keep on bringing their experience to the team. But the level isn’t the same and we have to accept that”.

Finding a new boss has to be the priority. To create a team able to reach the final stages of Russia 2018 requires new ideas which suit the younger talents. If Spain is to rejoin the international elite, no time needs to be wasted.

Lancaster honours skipper whilst maintaining their unbeaten run

By Javier Mercadal

Lancaster City drew in their match against Droylsden FC, 1-1, and extended their winning streak to seven games without losing. The Lancastrian side is now seventh in the table, with the play-off positions only two points away. City are in good form, reflected in the mood around the club.

Last Thursday, the captain of the Dolly Blues and local legend, Neil Marshall, announced his decision to leave football at the end of the season, sadly battling cancer. The news sent shockwaves around Giant Axe, with all concerned offering their good wishes to Marshall. What better tribute than potentially being promoted in his final season.

Nicknamed ‘El Capitano’, Marshall has played more than 400 matches for the Dolly Blues wearing the shirt with pride, an achievement which is proudly commemorated with a plaque at the Shed End of the Lancaster football ground. Marshall has battled cancer for several years and has finally decided to end his career in order to spend more time with his family.

“Over the last 10 years I have put a lot of time and effort into training and playing so now I need to spend some quality time with my young family”, said Marshall in an open letter published in his weekly column in the Lancaster Guardian.

However, there is still work to do this season. The skipper, Lancaster born and bred, has decided to carry on until the end of the season, and certainly did that on Saturday versus Droylsden, leading his team on the pitch as always.

It was an unexpected tough match for the Dolly Blues. There was a crowd of 266 at Giant Axe and a supportive atmosphere against a rival struggling to avoid relegation. The scene was set for a fifth consecutive victory for Lancaster City, however, from the first whistle, it became clear that this wouldn’t be an easy match for the hosts.

The home team manager, Phil Brown decided to start the match with a 4-1-4-1formation, with midfielder Jacob Davis acting as a third centre back when the opponents had the ball. This was clearly a defensive tactic which was reflected in Droylsden’s tentative approach, also not effective in what City were perhaps aiming to achieve, as they lacked dominance and control. In the first half, Lancaster resorted to long ball tactics, continually trying to free striker, Tom Kilifin, and a wide range of set-pieces, almost all of them delivered by Ryan Winder with various outcomes.

The best attempt by the hosts came in the 13th minute, when central half Ricky Mercer connected to a cross from Winder following a foul on the halfway line. Unfortunately, the header went over the bar.

At the other end, goalkeeper Mike Hale had a fabulous game in what was a man of the match performance. In the 21th minute, following a dangerous foul by right back Rob Henry on the  visitor’s captain Domaine Rouse, Hale saved a free-kick curled in by Billy Hasler-Cregg which was heading to the corner of the net. Only 10 minutes later, Hasler-Cregg had another chance, this time with a powerful shot from inside the six yard box which Hale saved brilliantly.

“We’ve got the best keeper in the League”, chanted the crowd at the Shed End. Certainly, they had a point.

In the second half, City manager Brown decided to change his strategy. He brought on Tom Watson as a substitute for Terry Cummings, and moved Winder from the right wing to the left reverting to a 4-3-3 formation. This was a significant decision, as, Lancaster’s football became more fluent and chances started to be created.

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Evolution of the tactics used by manager Phil Brown during the match. Pic: Javier Mercadal using sharemytactics.com

In the 54th minute, Billy Akrigg split Droylsden’s defence with a through pass to Winder. The winger drove the ball into the box, dribbled past two opponents and crossed to Kilifin, who hit the net but was offside. City were starting to turn the screw as they tried to win the three points. Brown brought on striker Zach Clark for defensive midfielder Davis, a gamble which paid off as in the 75th minute, Craig Carney pounced on a mistake, crossed the ball and supersub Clark found the net to make it, 1-0.

Disapointingly for the locals however, Droylsden managed to equalise a few minutes later, thanks a penalty kick converted by Hasler-Cregg. It could have been worse, but Hale made another miraculous save off the line and the match finished all square. Lancaster keep themselves in sight of the for the play-offs, a worthy reward for captain Neil Marshall.

The Wytches dark storm fell all over Preston

Publicado originalmente en SensesMag

It was a cold, drizzle night in Preston. Probably, the perfect background curtain for a The Wytches gig. The Brighton-based band made a stop into their UK tour to fulfil The Ferret with their distinctive dark energy. Suddenly, the storm was happening inside the venue.

It was a sold out event. That means almost 200 people ready to enjoy the music of one of the most promising bands in Britain. After his first reference was released, ‘Anabel Dream Reader’ (2014), the trio has been described as “psychedelia painted in black” by The Guardian. Reminiscences of Nirvana’s Bleach album on their sound are inevitable as well.

With the venue full packed, The Wytches opened their Preston’s showcase with ‘C-Side’, a new song where band showed their new addition: an organ. The instrument expands their roundness, giving them a new dimension.

Following, instant classics as ‘Wide at night’ or ‘Gravedweller’, both from their album debut, were recognized by the crowd, which started to move furiously. A mosh-pit appeared on the dancefloor and things went more intense with ‘Wasteybois’.

Then it sounded ‘The holy tigtrophe’ and, later, ‘Summer again’ calmed the mood again, preparing the audience for the big end with ‘Robe for Juda’.

As soon as the last note was played, the band left the stage without muttering a single word. An abrupt end which forms part of the band’s ethos. The end of the storm.

The Wytches were supported by Baby in Vain, a noise rock trio from Denmark with female vocals and grunge attitude and local band Moon & The Beams, who played a 60’s psychedelic rock and roll.

“Better go to Manchester”, an approach to Preston’s Live Music Scene

Publicado originalmente en Senses Mag

September 2015. A foreign student arrives to Preston for a new academic year. Completely lost in an alien environment, the innocent newbie asks to Dave – the Bed & Breakfast’s reception guy where he is staying, about a place to enjoy some live tunes and drink something. No matter what – either music style and drink type, as long as its contains alcohol. The answer was as graphic as hopeless; “if you want live music, better go to Manchester”.

Well, Manchester is a worldwide music mecca. So, clearly, the reception guy had a point. But, what about the Lancashire’s capital?

On a first approaching, music venues scene in Preston doesn’t look as dramatic as Dave’s view could suggest. Has seen Preston music scene better days? Yes, of course. During the 70’s and the 80’s, such a relevant and iconic bands like Joy Division or Led Zeppelin played in the town. But it’s also truth that the whole music world has seen better days. So, talking about the present, there still a few pubs and clubs struggling to offer a place to go an enjoy while a band is doing their thing at the stage. And they deserve a go.

Obviously, or maybe not so obvious, who knows, there isn’t any massive venue on the city to host the biggest names in the industry. So yes, if you are only interesting in big bands or some Lady Gaga alike showbiz product, better go to Manchester. Or even London, actually.

The biggest venues in Preston are the Guild Hall, at Lancaster Road, and 53 Degrees, in Brook Street, with a capacity of 2,034 and 1,500 respectively. In fact, maybe not enough to hosts mid-size bands nowadays. This could be the reason why both of them have been threatened to close doors recently. The Guild Hall was sold to a local investor by 1 pound by the Preston City Council about one year ago. Meanwhile, 53 Degrees – which depends of the UCLAN’s Student Union, reconsidered it’s original decision of closure after a last-minute deal with HD Concerts, a gig promotion company.

Ben Latham, Student Union President at that time, explained the close down option this way: “Like many students’ unions, civic and high street venues; 53 Degrees faces the challenge of changing leisure habits and student demographics, developments in the music industry and the recent recession”.

Probably, young people is not as much interested as used to be in live music. Or, at least, they select more where and when they attend to a gig. Only four years ago, an article published on ‘Preston blog’shortlisted four music venues of what it described as a “vibrant and diverse scene”. Nowadays, only one of them, The Ferret, located in 55 Flyde Road, still open and celebrating gigs regularly. An authentic local institution, its small capacity creates an intimate atmosphere being the place to be in Preston for sure.

Fortunately, The Ferret it’s not alone on its mission of fulfill Preston’s nights with live music. The Continental, in South Meadow Lane, offers a wide range of gigs every weekend, being a great option for those ones which still searching for some fun while a band is playing. Also, nightclub Blitz, has re-opened in Church Row after its first localization was demolished during the past year.

Summarizing, The Ferret, The Continental and Blitz, are the three wheels of Preston’s live music scene tricycle.

Just in case someone is wondering about what happened with that lost student who wanted to know about. Well, he headed to Deepdale and watched North End being beated by Derby County, 1-2. Then he decided to investigate by his own.

Los 17 días críticos del Tottenham Hotspur

Texto publicado originalmente en Sphera Sports

 

Hace unos días, con motivo del regreso de las competiciones europeas tras su largo parón invernal, el ‘Evening Standard’, rotativo londinense de distribución gratuita y, por ello, de enorme difusión, se preguntaba si la Europa League podría resultar para los equipos ingleses, y más concretamente para el Tottenham Hotspur, único conjunto capitalino en liza, el camino más corto para disputar la próxima edición de la Champions League. En un intento de dotar de mayor atracción al torneo, la UEFA decidió este verano que el ganador de su segundo campeonato obtuviese como recompensa una plaza en el gran escenario del balompié de clubes. Suculento premio que no ha pasado desapercibido para nadie. Especialmente en Inglaterra, dónde la competencia por un lugar en la próxima edición de la Liga de Campeones se presume feroz. Si entendemos que Chelsea y Manchester City, salvo debacle inesperada, van a repartirse las dos primeras plazas de la Premier League, esto deja a SouthamptonManchester United, Arsenal, ‘Spurs’ y Liverpool en una dura pugna solo dos posiciones. Forzosamente, alguien va a sufrir una desilusión.

Por ello, intentar ganar la Europa League, con todas las complicaciones que ello supone, no parece una opción tan descabellada para el Tottenham Hotspur. Al menos sobre el papel, claro, pues varias son las escuadras que han visto en el trofeo que levantó el Sevilla la pasada campaña algo más que la opción de sumar una copa en sus vitrinas. Lejos quedan los días en los que los conjuntos británicos depreciaban la competición, con el Stoke City viajando bajo mínimos a Valencia o las alineaciones plagadas de dorsales superiores al número 30 del Birmingham, entonces en Championship. Ahora la Europa League importa, y mucho.

Quizá es un plan b, pero nada marginal. Mauricio Pochettino, de momento, prefiere no manifestarse al respecto. “Nunca se sabe, estamos en las dos competiciones, y las dos nos pueden dar el acceso a la Champions. Lo mejor es estar centrado en el próximo partido y no pensar mucho en el futuro”, reflexionó el técnico argentino en la rueda de prensa posterior al partido que su equipo había disputado ante la Fiorentina, perteneciente a la ida de la eliminatoria de dieciseisavos de final de la Europa League. De sus actos, más que de sus palabras, se desprende que el ex del Espanyol sí piensa en poder llevarse el torneo. Así, este jueves, los ‘Spurs’ presentaron este jueves un once repleto de titulares. Con una excepción importante, es verdad. El hombre de moda en la parte blanca del norte de Londres, Harry Kane, vio comenzar el choque desde el banquillo. El impacto del joven delantero en una entidad de la grandeza del Tottenham es gigantesco. Así, lo primero que ve el visitante a Withe Hart Lane en día de partido, nada más bajarse en la estación de cercanías que comparte nombre con el estadio, es un puesto de bufandas y camisetas con el rostro del atacante de 21 años. En lo oficial, su imagen también es explotada por el club, siendo el principal reclamo en la tienda oficial. Además, su segundo gol frente al Arsenal, que sirvió a los de Haringey para adjudicarse el ansiado derbi norteño, ya figura entre el vídeo de imágenes históricas con el que, desde el videomarcador, la entidad calienta a su afición antes del partido.

Para justificar la ausencia de ‘HurriKane’, como es apodado, Pocehttino adujo a la carga de encuentros que poseen los suyos durante las próximas fechas. “En los próximos 17 días tenemos seis partidos de vital importancia, es por ello que tengo que rotar a lo jugadores”, señaló el técnico. El calendario le da la razón. Jugada ya la ida de la eliminatoria contra la Fiorentina, a los blancos les llega este domingo, 22 de febrero, el derbi contra el West Ham United, de gran rivalidad. Posteriormente, el jueves 26, será la vuelta en Florencia y, como colofón, el domingo 1 de marzo, los de White Hart Lane visitarán Wembley para disputarse la Capital One Cup frente al Chelsea. Los partidos ligueros contra Swansea City, 4 de marzo, y Queens Park Rangers, día 7, cierran lo que algunos medios ya han llamado el ‘march madness’ de los ‘Spurs’. “Cada partido es una final. Estamos en un punto crítico de la temporada, y debemos ir partido a partido”, espetó.

En sustitución de Kane, que llevaba cinco goles en los tres últimos partidos, el preparador argentino confió en Roberto Soldado. La apuesta le salió cara y, en el minuto 5, el delantero valenciano puso fin a una racha de diez partidos consecutivos sin ver puerta. A pesar de que apenas ha logrado justificar los 26 millones de librasque el Tottenham pagó por él, los seguidores del conjunto londinense no dudaron en entonar la canción que poseen en honor del ariete al comienzo del encuentro, muestra del apoyo que todavía le mantiene la grada a pesar de sus discretas cifras goleadoras. El cántico, tras el tanto, claro, se tornó masivo. Liderados por un Andros Townsend estelar, los locales protagonizaron un comienzo de partido fulgurante, generando una ristra interminable de ocasiones que, sin embargo, no se vio reflejada en el marcador. La Fiorentina consiguió igualar el encuentro en el 36′, después de que Basanta consiguiese cazar en el área un balón suelto tras un despeje de Hugo Lloris a lanzamiento de falta de Matías Fernández. Entonces las tablas quizá parecían injustas, aunque los méritos realizados por los violas durante la segunda mitad calibraron dicha percepción inicial. Vincenzo Montella, preparador de los italianos, tampoco quiso mojarse sobre si la Europa League es la mejor opción de los suyos para alcanzar la próxima edición de la Champions League, “lo importante es estar, sea por una vía y otra”, llegó a decir. Será la vuelta quién decida qué equipo podrá seguir soñando con dicha vía.

Presión insoportable: el caso de Ched Evans

Texto publicado originalmente en Sphera Sports

 

El Oldham Athletic comunicó este jueves, 8 de enero, que no contratará a Ched Evans, delantero galés de 26 años que actualmente se encuentra en paro. El hecho, de relativo alcance deportivo, es sin embargo la noticia del día en el Reino Unido. Tanto que el club de League One tuvo que emitir un comunicado para explicar las razones por las que no se llegó a completar la operación. En su misiva, los ‘Búhos’, como son apodados, aducían a una “presión insoportable sufrida” como principal motivo por el que el internacional galés no había acabado por reforzar a su equipo en este mercado invernal. La razón; los dos años y medio de cárcel, de una condena total de cinco años, que el futbolista ha cumplido recientemente tras ser encontrado culpable de un delito de violación a una camarera que, cuando sucedieron los hechos, en 2011, tenía 19 años.

Debido a la repercusión y popularidad que posee el fútbol, de la mezcla escándalo -especialmente si este es de índole sexual- más balompié resulta una cóctel cuyos efectos sonrojarían al mismísimo Molotov. Un torbellino mediático que se produjo durante el juicio, y que ha retomado con fuerza una vez que Evans ha vuelto a la vida pública. Esto es, a intentar ejercer su profesión.

Así sucedió el pasado octubre, cuando el ariete, una vez puesto en libertad tras haber cumplido sus cuentas con la justicia, se acercó al que, hasta la fecha, había sido su anterior club: el Sheffield United. En 2009, los ‘Blades’ habían pagado por su traspaso al Manchester City la nada desdeñable cifra de tres millones de libras y, durante sus dos primeras temporadas, jugando en Championship, el segundo escalón del fútbol inglés, el atacante respondió con cuatro y nueve dianas respectivamente. Aunque no fue hasta el curso 2011/12 cuando surgió su despegue sobre los terrenos de juego. En aquella campaña, disputada en League One, tercer nivel profesional, el ariete logró 29 redes en 34 encuentros disputados. Sin embargo, su nombre llegó al público general por motivos menos prosaicos. Según la sentencia de su condena, el 8 de agosto de 2011, Evans, junto al también futbolista Clayton McDonald, abusó sexualmente en un hotel al norte de Gales de una joven que no se encontraba bajo sus facultades debido a la ingesta de alcohol.

Según el testimonio de la mujer, se despertó al día siguiente en la habitación sola y desnuda, sin saber qué había sucedido. La defensa, por su parte, alegó que McDonald se había encontrado a la víctima en la calle, habiéndola invitado a su habitación para mantener relaciones. Poco después se uniría Evans con el mismo fin. Según el juez Hughes, “las cámaras de seguridad mostraron que la camarera se encontraba altamente intoxicada aquella noche, fuera de toda condición para poder mantener un intercambio sexual consentido”. Algo que, en opinión del magistrado, “no podía haber sido pasado por alto” por el jugador. Por ese motivo, McDonald quedó libre de cargos mientras que Evans fue condenado a cinco años en la cárcel.

Hasta el momento, el internacional galés siempre ha defendido su inocencia, asegurando en cada aparición pública que nunca forzó a la mujer y que las relaciones que ambos mantuvieron se llevaron a cabo bajo consentimiento mutuo. “Fue una decisión estúpida. Lo que ocurrió fue un acto de infidelidad, no una violación”, aseguró el ex del Sheffield United en un vídeo difundido tras su puesta en libertad en el que figuraba junto a su pareja, Natasha Massey, escenificando el perdón de ésta y clamando que no iba a cejar en su empeño de limpiar su nombre.

El daño paralelo

Por ello, Evans nunca ha pedido publicamente disculpas por lo sucedido. Lo más cerca que ha estado de ello ha sido tras frustrarse su fichaje por el Oldham, cuando aseguró que “lamento profundamente todos los efectos causados tras aquella noche en Rhyl, no sólo en la mujer afectada”. Con dicha frase, el futbolista se refiere a la campaña de acoso cibernético que la víctima asegura sufrir desde que se conoció la sentencia en 2012. Así, poco después de que se publicase la decisión judicial, los datos de joven fueron difundidos a través de Internet mediante un ‘tuit’ en el que se incluían su nombre, apellido y una acusación de mentirosa. Aquel mensaje llegó a acumular más de 6.000 ‘retuits’, iniciando una campaña de hostigamiento que, según declaraciones del padre al diario ‘The Guardian’, le ha obligado a cambiar de nombre y, hasta en cinco ocasiones, de domicilio.

La presión también azuza al verdugo, que lleva sin trabajar desde octubre a pesar de que son varios los clubes que se han mostrado interesados en contar con su olfato goleador sobre el campo. Legalmente, el futbolista ya ha cumplido su deuda con la sociedad y se encuentra en posición de reinsertarse a ella a través del mercado laboral. Sin embargo, siempre que su nombre ha sido unido a un conjunto, la operación no ha llegado a ningún puerto debido a la asfixia popular realizada. Así sucedió en el Sheffield United, que terminó por prohibirle, incluso, entrenarse en sus instalaciones después de que un sí inicial provocase con la dimisión de la patrona del club, Charlie Webster, la petición de la medallista olímpica Jessica Ennis-Hill de que se retirase su nombre a una de las gradas de Barmall Lane, así como la amenaza de dos patrocinadores de finalizar su acuerdo comercial si el jugador volvía a vestir los dos sables cruzados sobre su pecho. Ésta vía, la de presionar a través de los diferentes sponsors es la que finalmente ha acabado por ahogar el acuerdo entre el jugador y el Oldham Athletic.

Poco después de que su propietario, Simon Corney, asegurara al diario ‘Jewish Chronicle’ de Nueva York que la operación estaba al 80% de realizarse, varias fueron las empresas que anunciaron su intención de desligar su nombre de los ‘Owls’ si esto sucediese. “Llevar a cabo la operación hubiese supuesto poner al club en una situación de presión financiera que podría haber causado un gran daño. Como consecuencia, el acuerdo no podía seguir adelante”, explica el comunicado llevado a cabo por el Oldham. Un texto en el que, además, se condena las amenazas, incluso de muerte, que han recibido miembros de la entidad, aficionados e, incluso, patrocinadores a lo largo de la negociación.

El debate abierto tras este nuevo portazo a Evans trasciende, con mucho, lo deportivo. ¿El cumplimiento de la condena, rehabilita al futbolista para su inserción en la sociedad? ¿Si es así, qué legitimidad moral tiene la presión popular para impedirlo? ¿Sería la vuelta a la vida de Ched Evans tan complicada en caso de no dedicarse profesionalmente al mundo del fútbol? A pesar de ser personas públicas, ¿qué grado de responsabilidad poseen sus actos? ¿Cambiaría algo el hecho de que Evans se hubiese disculpado públicamente con la víctima? Demasiadas incógnitas que, quizá, no tengan una única respuesta válida.