El regreso del Caballero Oscuro

Zaragotham, 2018 de un presente ucrónico. Han pasado diez partidos desde que Gary Neal fue nombrado MVP de noviembre. Diez partidos que bien parecen diez años. Diez partidos traducidos en nueve derrotas y una sola victoria.

Robin ya no está, una muerte en la familia se lo llevó demasiado pronto. Valencia Basket, el Joker obsesionado por todo aquello que huela a Basket Zaragoza, apartó a Sergi García de su proverbial destino.

El largo invierno de resultados también se llevó por delante toda esperanza previamente generada. Por el camino, Jota Cuspinera pasó de ser el rostro de la ilusión a héroe caído totalmente superado por la situación. El prometedor fiscal del distrito Harvey Dent ahora era el villano Dos Caras, lo que le acabó acarreando su salida del club.

¿Quién podría salvar a la ciudad?

Frente al caos absoluto, solo un hombre parece resignado a mantener el orden. Con semblante visiblemente cansado pero gesto sereno, Pep Cargol, ascendido a comisario por las circunstancias, se niega a dar todo por perdido. Aunque su papel en primera línea pudiese parecer temporal en primera instancia, una mera transición hasta la llegada de un futuro entrenador que salve el día y lidere el nuevo proyecto, será fundamental. Viejo aliado del murciélago, Cargol es consciente de que un posible regreso de Batman necesita unas condiciones óptimas en Zaragotham City para ser efectivo.

Y una tormentosa noche de domingo Batman regresó.

Más viejo, menos ágil pero mucho más sabio. Gary Neal encarna el perfecto Batman crepuscular. No es, desde luego, aquel superhéroe que anotó 24 puntos en el tercer partido de las Finales NBA de 2013. Sin embargo, consciente de sus limitaciones, es capaz de regular sus esfuerzos y batir el récord anotador del Basket Zaragoza en la Liga Endesa.

Contra Obradoiro, Neal consiguió un nuevo MVP de la jornada tras terminar el encuentro con unos impresionantes 36 puntos y 33 de valoración, que incluyen un no menos increíble 6/9 en lanzamientos triples.

El regreso del Caballero Oscuro es un hecho. La noticia ha recorrido las calles y Zaragotham ya es consciente del hecho. La batalla todavía no está ganada, desde luego. De hecho, todavía quedan varios tomos para descubrir si Batman será el único hombre capaz de derrotar al Superman que supone el descenso a la LEB, pero por primera vez en mucho tiempo la ciudad ha recuperado la fe.

 

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Última posesión y tres arriba en el marcador; ¿falta o defensa?

Última posesión del partido, tu equipo va tres arriba en el marcador y el rival tiene el balón; ¿defender o hacer falta?

Para muchos, la opción está clara. Muy clara, de hecho. Falta, dos tiros libres para el rival, algún segundo descontado por el camino y, en el peor de los casos, ventaja de un punto y posesión.

Sin embargo, no se trata de una decisión unánime.

No lo fue, por ejemplo, en el pasado Tecnyconta Zaragoza – Estudiantes. Cuando, al final de la primera prórroga, con ocho segundos en el cronómetro y saque de banda para los colegiales, los aragoneses permitieron el más que previsible intento triple de Sylven Landesberg. ¿El resultado? Triplazo del máximo anotador de la Liga Endesa que llevaba al encuentro a su segundo tiempo extra.

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Visto desde la grada, existía la duda de si había decisión del banquillo o del jugador, que una vez iniciada la acción hubiese optado por no usar las manos e intentar puntear el más que previsible lanzamiento de la estrella estudiantil. Sin embargo, revisando el tiempo muerto por televisión, queda claro que no hubo orden explícita de hacer falta.

En rueda de prensa, Jota Cuspinera, que quiso alabar la actuación de Jonathan Barreiro a lo largo del encuentro (10 puntos, 4 rebotes en 25 minutos de juego), se refirió a dicha acción:

“Es un jugador que comete errores de jóvenes. El triple que deja a Landesberg al final es error de joven. No me importa. Bueno, me importa pero es joven. Tiene 20 años, los va a cometer”

Pero cuál fue el error de juventud: ¿no tener la iniciativa propia de hacer falta, o haber dado espacio suficiente al letal Landesberg para que efectuara su lanzamiento?

Dado que no hubo orden previa de mandar al norteamericano a la línea de tiros libres, la repuesta parece clara. Sin embargo, ¿tiene sentido no haber hecho falta por convicción?

A este respecto, la defensa más famosa se sustenta en el estudio que Ken Pomeroy, pionero en el uso de la estadística avanzada para analizar el baloncesto universitario en Estados Unidos, publicó en su blog en 2012.

En él, Pomeroy recogía una sorprendente conclusión. Después de 814 partidos analizados, el 93,5% de los equipos que habían optado por defender habían ganado el partido, mientras que el porcentaje de victorias lograda por aquellos equipos que habían optado por hacer falta era ligeramente menor, el 92%. La diferencia es mínima, aunque se decanta por aquellos que deciden defender. ¿Por qué?

1.- El bajo porcentaje de acierto

Según encontró Pomeroy, solo el 16% de los lanzamientos triples analizados durante su estudio habían conseguido forzar la prórroga. Se trata, por tanto, de una opción de bajo riesgo para el equipo que decide defender. Esto se debe, principalmente, a que se trata de una jugada fácilmente anticipable por la defensa, ya que el rival apenas posee capacidad de elección.

Con el cronómetro apretando, el triple es la única opción y, además, resulta fácil predecir quién será el encargado de jugárselo. De hecho, si analizamos la jugada del Tecnyconta – Estudiante vemos como Barreiro llega a tiempo para puntear el intento de Landesberg, y solo un pequeño instante de duda del gallego le permite al colegial armar el brazo.

2.- Riesgo cero de derrota sobre la bocina

Esto puede parecer una perogrullada, aunque no lo es. Al final, el lanzamiento de Landesberg no suponía la victoria del Estudiantes. De hecho, aunque entró, el Estudiantes terminó perdiendo el partido. De esta manera, en el peor escenario, el partido se va a la prórroga, o a la segunda prórroga como pasó el domingo. El equipo que decide defender tiene, por tanto, opción de reaccionar durante el tiempo extra.

Sin embargo, si el equipo opta por llevar al rival a la línea de tiros libres, el riesgo de derrota instantánea se convierte en real. Dos escenarios posibles:

2.1.- Posibilidad de tiro libre + rebote ofensivo

Según recoge Pomeroy, la posibilidad de rebote ofensivo tras tiro libre aumenta sensiblemente cuando la victoria está en juego. Normalmente, el 20% de los rechaces tras tiro libre suelen acabar en manos del equipo atacante, un porcentaje que se incrementa hasta el 40,6% cuando se trata de la última oportunidad.

2.2.- Carrusel de faltas

El otro escenario negativo para el equipo que opta por hacer falta es que el partido entre en un carrusel de faltas, un escenario imprevisible y mucho más difícil de controlar.

En la segunda prórroga se vivió una situación semejante cuando, con 100-97 en el marcador y 12 segundos por jugarse, Landesberg recibió el balón.

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Tecnyconta, una vez más, optó por defender de la mano de Barreiro, que esta vez denegó el triple. Para sorpresa de muchos, y gracias al mayor margen de maniobra que le ofrecía el cronómetro, el máximo anotador de la Liga Endesa optó por penetrar, probablemente buscando el contacto con De Jong. Sin embargo, el pívot franco-holandés le denegó el paso de manera limpia y el triunfo se quedó en Zaragoza.

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Batman y Robin

 

“Las personas necesitan ejemplos drásticos para salir de la apatía. Como hombre soy de carne y hueso, pueden matarme o destruirme. Pero como símbolo puedo ser invencible… puedo ser inmortal”.

Bruce Wayne. Batman Begins (2005)

 

Zaragotham, 2017. Una ciudad antaño vanguardista y esplendorosa se encuentra sumida en la más profunda de las depresiones. Son días oscuros, tenebrosos, en los que la entropía del presente resulta inquietante y el futuro se muestra más incierto que nunca. El miedo es real y afecta a todos los estamentos por igual. El pesimismo es el estado anímico preponderante y parece imposible escapar a él. Especialmente, porque la esperanza es sólo un acto de fé.

No hay palabras de un mejor porvenir que parezcan aliviar la situación. Hace falta algo más. Hechos. Luz. Algo.

Nunca sabremos qué hubiese ocurrido de haberse seguido el guión original, y la verdad da igual. La casualidad, el destino o el saber hacer, o más probablemente los tres factores combinados en porcentajes indeterminados, han encontrado un salvador para Zaragotham, y eso es lo que importa. Más que un hombre, un símbolo. El recordatorio sobre el parqué de que la grandeza de la ciudad permanece latente, a la espera de alguien que guíe sus pasos.

Gary Neal ha transformado al Tecnyconta Zaragoza. Y, con él, a la ciudad que lo apoya. Una metrópoli que presume de tener el baloncesto entre sus pilares fundacionales, pero que fue capaz de quedarse sin él durante siete largos inviernos. El miedo a que la historia repita sus caprichos cíclicos siempre estará ahí, pero con superhéroes dispuestos a dar un paso adelante es más fácil obviarlo.

La exhibición de Neal frente a Iberostar Tenerife queda para la historia del baloncesto zaragozano. Sus 30 puntos en 14 minutos del segundo tiempo valen mucho más que el MVP de la jornada en la ACB. Significan esperanza. Todo un flechazo que ha puesto al basket en la primera plana local, en una época cuyo seguimiento a través de televisiones de pago hace que el acercamiento del aficionado requiera de un esfuerzo proactivo por su parte.

A diferencia de lo que sucedía con el Caballero Oscuro durante la segunda entrega de la trilogía dirigida por Christofer Nolan, Gary Neal no es sólo el héroe que la ciudad se merece, sino también el que la ciudad necesita. Un héroe crepuscular, sí, pero que bajo su actual uniforme rojo sangre todavía porta aquella armadura negra y plata con la que logró anotar 24 puntos durante el tercer partido de las Finales de la NBA de 2003.

Además, este Batman no trabaja solo. A pesar de lo que esos aclarados constantes en ataque puedan indicar, Neal se hace acompañar por un Robin de 20 años capaz de sostener al equipo a la espera de que el Caballero Oscuro se zafase de la trampa de las tres faltas personales impuesta por el Acertijo durante la primera parte. En otras circunstancias, Sergi García ya podría volar solo bajo el nombre de Nightwing. Sin embargo, Zaragotham lo necesita al lado del hombre murciélago. Y, esto, sin duda, es lo más destacado del chico maravilla.

Durante la primera mitad, con el equipo ahogado por la defensa impuesta por el Iberostar, a la sazón considerada la mejor de la Liga, García consiguió mantener al equipo en la contienda gracias a su habilidad anotadora. Después del descanso, y ya que con Batman a pleno rendimiento, le ofreció soporte en tareas más oscuras. Un tapón espectacular a Llompart, que ilustra a la perfección el cambio generacional, y un rebote ofensivo que certificó el triunfo local, quedan para la posteridad como el complemento ideal a la exhibición de Neal. Batman y Robin habían salvado a la ciudad.

 

“Veo surgir de este abismo una ciudad hermosa y un pueblo inteligente. Veo las vidas, por las que hoy doy la mía, tranquilas, útiles, prósperas y felices. Veo que tengo un santuario en esos corazones. Y también en los de sus descendientes, de generación en generación. Esto que hago es mejor, infinitamente mejor, que cuánto he hecho. La paz que ahora me espera, es una paz infinitamente mayor que la que he conocido hasta ahora”.

James Gordon. The Dark Knight Rises (2012)

 

 

¿Se atasca el Tecnyconta con Sergi García en pista?

Sensación de alivio en la parroquia rojilla tras la derrota del Tecnyconta en Santiago por 80-76 el pasado sábado. Aunque resulte paradójico, el resultado negativo ha sido acogido mayoritariamente como buenas noticias, pues las expectativas generadas durante la pretemporada apuntaban a un desastre que no se llegó a producir. Por contra, el equipo de Jota Cuspinera se mostró capaz de competir, nunca perdió la cara al partido y varios jugadores enseñaron esa versión idílica de sus capacidades que espera cada aficionado cuando se anuncia su fichaje.

En líneas generales, se puede afirmar que figuras como Dragovic (16p, 5r y 21v), Neal (16p), Blums (17p y 13v con 4/7 en triples), Barreiro (6p con un sólido 2/3 en triples), Suárez o De Jong (ambos en su papel de jugadores de rotación) salieron reforzadas de Fontes do Sar.

Pero claro, el partido se perdió y hay que buscar razones por las que el casillero de victorias permanece a cero. Máxime, cuando el Obra no dio muestras de ser un equipo muy superior y todo parece indicar que acompañará a los zaragozanos en el grupo que ha de luchar por evitar el descenso.

La crítica de aficionados y prensa, tendente siempre a analizar el juego como una suma de individualidades, subraya en negativo en el papel desarrollado por los dos bases del equipo, así como el poco impacto que Jarvis Varnado, hasta la llegada de Gary Neal presunta estrella del equipo, tuvo en el partido. Lo cierto es que la estadística es clara. Entre Bellas y García sumaron 4 puntos, 6 asistencias (todas ellas logradas por Bellas) y 3 de valoración (también aportados por el ’11’ rojillo). Números pobres que prueban la necesidad de mejora en el ‘uno’.

Sin embargo, a pesar de ello, el equipo pareció funcionar durante, al menos, tres cuartos. Se vio una defensa intensa, con ayudas y muchas menos desconexiones que en la pretemporada. En ataque, el equipo jugaba rápido, con posesiones cortas y porcentajes de acierto más que interesantes. Así, al término del tercer cuarto, los rojillos mandaba por 56-61.

Lamentablemente, al inicio del último acto todo se torció. El Tecnyconta entró en barrena y, tras un parcial en contra de 12-1, la derrota se percibió como la opción más probable. Varios son los ojos que miran a Sergi García como máximo responsable, no en vano era el director de juego en pista.

La estadística es demoledora en su contra pero, ¿realmente es el responsable del atasco que sufrió el equipo?

Veamos las posesiones ofensivas jugadas por el Tecnyconta durante dicho parcial:

Min 9.41 – Sergi ordena un sistema y acto seguido se va a una esquina. La jugada termina con penetración de Blums, falta sobre el letón y dos tiros libres que suponen el único punto de los aragoneses durante el parcial.

Min 9.02 – El balón vuelve a Blums, que actúa de facto como generador una vez más. Pérdida del letón cuando intentaba jugar pick’n’roll con Suárez.

Min 8.30 – Contraataque defectuoso que Michalak termina con un triple porque sí. Acto seguido, el polaco se va al banco.

Min 8.25 – Sergi, el base, saca de banda. Balón a Blums que se juega un triplazo de ocho metros y con un defensor encima. Falla.

Min 8.11 – Afortunadamente, Suárez coge el rebote ofensivo. Éste se la da a Sergi, que penetra. Después de saltar, el joven balear dobla a De Jong, que está solo bajo canasta. El internacional holandés falla incomprensiblemente lo que hubiese sido una asistencia de libro. “Este tipo de fallos mata el esfuerzo del equipo”, dice Piti Hurtado en la retrasmisión.

Min 7.49 – Neal, que acaba de entrar en pista, sube la bola. Se la da a Sergi, que vuelve a penetrar. En el último momento vuelve a doblar el balón, en esta ocasión a Suárez, que está libre de marca en la línea de triple. El ala-pívot, a pies quietos, falla  un lanzamiento que para un especialista como él es lo más parecido a un tiro libre. Sergio sigue con cero asistencias; ¿pero es realmente su culpa?

Min 7.27 – Neal vuelve a subir la bola, le hacen falta y Sergi saca de banda. ¿De verdad es Sergi el base? La jugada termina con una penetración lastimosa de Varnado, que se lleva un tapón.

Min 7.05 – Ahora sí, Sergi sube la bola y recibe falta de Laksa en la presión. Acto seguido, el sistema consiste en darle la pelota a Varnado en el poste alto, bloquear al defensor de Neal y que este tenga vía libre para anotar. Lamentablemente el americano falla una bandeja.

Min. 6.40 – Tiempo muerto. Entra Bellas y Sergi se sienta. El equipo todavía permanecería sin anotar algo más de dos minutos y medio.

La lectura de la estadística nos indica que, con García, el Tecnyconta acumuló -6 en total, no dio ninguna asistencia y solo anotó dos puntos (desde el tiro libre). Sin embargo, la simple revisión de un extracto del partido, del peor tramo llevado a cabo por los aragoneses, no hay ni un fallo achacable al balear -en ataque-.

¿De verdad se puede hablar de que Sergi es uno de los problemas del Tecnyconta Zaragoza?

El cambio de paradigma en el baloncesto actual: posición vs función

El baloncesto es un deporte dinámico, y quizá por eso resulta tan atractivo. Dinámico en su juego pero también en su evolución. Probablemente, existen pocas disciplinas que cambien tan rápido y de manera tan frecuente como lo hace el baloncesto.  Fundamentalmente, por las características físicas de los jugadores. Cada generación es más rápida, más alta y salta más que la anterior. Así, los aros se han quedado bajos, el campo pequeño y la línea de triple -que en un principio ni siquiera existía- ahora parece un tiro libre para algunos jugadores.

Esta realidad mutable, en cambio constante, exige a su mismo tiempo nuevas formas lingüísticas que ayuden a explicar y comprender el presente. La tradicional división del baloncesto por posiciones, primero en tres categorías -base, aleros y pívots- y posteriormente en etiquetas más específicas -base, escolta, alero, ala-pívot y pívot- ha quedado obsoleta.

No en vano, ¿en qué categoría se podría incluir a un jugador total como LeBron James? ¿De verdad es Russell Westbrook lo que, tradicionalmente, entendemos como un base? ¿O por el contrario, viendo su función en la cancha, no era Hedo Turkoglu el base de aquellos Magic que llegaron a las Finales en 2009? ¿Es Draymond Green un pívot cuando comparte pista con Curry, Thompson, Iguodala y Durant -antes Barnes- en el llamado ‘quinteto de la muerte’? ¿Y qué es eso de que ahora Marc Gasol anota triples? ¿Además, cómo demonios definimos a superdotados como Giannis Antetokoumpo o Kristaps Porzingis?

Bases de más de dos metros, pívots undersized, jugadores de 2,15 que tiran más de tres que de dos y especialistas defensivos capaces de marcar tanto bases como ala-pívots. Lo que antes podían ser excepciones actualmente es la norma general.  Los esquemas han sido rotos y, como bien explica Andrés Monje en su recomendabilísima serie de artículos ‘Darwinsmo posicional’ -leer partes 1, 2 y 3-, “el juego ha hecho caducar la posición clásica”.

Es por ello que, desde hace mucho tiempo, en Estados Unidos se han generado una serie de términos y conceptos que puedan explicar el zetligst del baloncesto. Algunas de ellas, como por ejemplo ‘combo guard’, han calado profundamente en el espectro FIBA. Otras, sin embargo, son habitualmente obviadas. Las cinco demarcaciones clásicas han quedado obsoletas y lo que cuenta ahora es la función que cada jugador realiza sobre el parqué, así como el encaje que tienen sus habilidades en el global de la plantilla.

Aunque pueda parecer paradójico, el baloncesto parece encaminado hacia una disciplina en la que conviven la hiperespecialización de algunos jugadores con otros capaces de ir mucho más allá de los roles tradicionalmente aparejados a su posición.

El ejemplo más claro se ve en la posición de alero. Aleros son LeBron James y Bruce Bowen. Sin embargo, el primero posee unas funciones reales en pista que difieren, en mucho, con las del segundo. Mientras que ‘The Chosen One’ es, de facto, el organizador de todo equipo en el que ha jugado, lo que actualmente se conoce como un ‘point-forward’, el segundo era un defensor de élite que, además, suponía una amenaza a pies quietos desde la línea de triple, lo que posteriormente se ha llamado un ‘jugador 3D’. Dos aleros, sí, pero dos jugadores completamente diferentes y, además, complementarios, que incluso podrían compartir tiempo en pista a pesar de ocupar una misma demarcación clásica.

El caso Tecnyconta

Después de la salida de Torian Graham del Basket Zaragoza por problemas asociados a su actitud y profesionalidad, el Tecnyconta se encuentra en el mercado en busca de un jugador que complete su plantilla. La marcha de Graham, unida a la llegada de Janis Blums, hacen que, sobre el papel, la posición a reforzar sea la de alero. Así lo ha expresado el propio director técnico del club, Salva Guardia, que ha reconocido haber negociado con jugadores de distinto perfil como Robin Benzing, Carlos Delfino o Ivan Paunic. Todos ellos diferentes entre sí, aunque con una característica común: su posición.

Sin embargo, este jueves 14 de septiembre, el entrenador del equipo, Jota Cuspinera, explicaba en rueda de prensa la posibilidad de que el club firmase un escolta en lugar de un alero.

“Buscábamos un tres con unas características determinadas, pero esas características no las está ofreciendo el mercado. Queremos un tres que tire y que juegue bloqueo directo, un ‘swingman’ pero grande. Pero no lo encuentro. Ante eso, preferimos mirar qué más cosas hay, y el mercado ofrece cosas que nos permiten hacer una estructura de plantilla que a mi me guste y que pueda ser competitiva.

Tenemos dos jugadores a los que poco a poco hay que ir dando salida: Lovro Mazalin y Jonathan Barreiro. Son dos ‘treses’ de 2,04 cada uno, por lo que las circunstancias de defender a ‘treses’ grandes las podemos cumplir con ellos y ahora busco alguien que juegue bloqueo directo y además tire desde fuera”

En las palabras de Cuspinera se extrae como, para él, la función prima por encima de la posición. El técnico, además, introduce el concepto ‘swingman’, que vendría a ser la fusión entre los roles tradicionales del escolta y el alero. Una figura que en la NBA tendría su máximo exponente en Jimmy Butler.

Esta forma de aproximarse al baloncesto, más moderna, no es nueva en el Tecnyconta Zaragoza. Al menos, no desde que Salva Guardia llegase a la entidad aragonesa. Así, el director técnico ya ha realizado diferenciaciones de rol y posición anteriores, como cuando describió su juego interior ideal como: un ‘strecht four’, dos 4,5 y un pívot móvil.

El caso paradigmático, sin embargo, se produjo la temporada pasada con el fichaje de Marcos Knight. Con el equipo en busca y captura de un jugador interior, y más concretamente un pívot que pudiese dar la réplica a Henk Norel, Guardia terminó anunciando por sorpresa la incorporación de Knight, un escolta de 1,85 m. -siendo generosos- y cuya carta de presentación era ser el máximo anotador de la BBL. Aquello, que sobre el papel no tenía pies ni cabeza, se justificaba en la capacidad reboteadora de Knight, que promedió 6,2 capturas en los seis partidos que disputó como rojillo.

Más allá de lo acertado o no de la decisión, de si Knight es buen jugador o si de verdad era la mejor opción que presentaba el mercado, lo cierto es que marcó un camino en el que, para la actual dirección deportiva del Tecnyconta, la función se impone a la posición.

Notas positivas del Tecnyconta – Tenerife

Es septiembre, hace frío, la vuelta al cole es una realidad y Torian Graham ha sido cortado con apenas dos semanas de pretemporada. Lo entiendo. El clima de fatalismo que rodea estos días a Tecnyconta Zaragoza puede estar justificado. Al menos, como reacción natural. La puesta de largo del equipo dirigido por Jota Cuspinera no ha podido ser peor. Dos derrotas abultadas durante su participación en el Circuito Movistar de Logroño, frente a Bilbao y Canarias, explican el bajón anímico general. Nada que reprochar.

De hecho, no será el que aquí escribe, que en 2017 todavía tiene el emo como música de cabecera, el que niegue a nadie su derecho a regodearse en la introspección y la miseria propia.

Sin embargo, una vez visto en diferido los dos amistosos de marras, y sin ninguna intención de negar la mayor a base de lugares comunes y frases de Mr. Wonderful, sí que me atrevo a afirmar públicamente que, fundamentalmente contra Canarias, se observaron pinceladas del Tecnyconta que espero y deseo para la temporada 2017/18. Como todo lo que está mal con el equipo resulta obvio y ha sido mil veces comentado, es el momento de señalar lo que está bien. Porque supone un esfuerzo y supone ir a contracorriente, pero también porque creo firmemente que hay aspectos positivos.

Actitud

Es la palabra clave del verano y, probablemente, lo será de la temporada que está por empezar. Para entender las claves del actual Tecnyconta Zaragoza hay que mirar a su pasado más reciente, pues el descalabro de la 2016/17 marca ineludiblemente el camino por el que se ha decidido transitar este año. Si la pasada temporada estuvo caracterizada por jugadores de gran calidad técnica pero a los que se acusó de ser blandos de carácter, este curso se ha optado por premiar a aquellos jugadores que, dentro de sus limitaciones, se vacíen cada vez que pisen el parquet. Se trata del célebre “queremos 11 Marcos Knight”, que con el aguerrido escolta en la segunda división turca se ha traducido en jugadores activos, que en defensa atacan todas las líneas de pase y en ataque entran como locos al rebote ofensivo. Jugadores que, a diferencia de lo que ocurrió con Gecevicius durante el último partido de liga, nunca pidan el cambio por miedo a lanzar un tiro decisivo.

Sin duda, no hay nadie que esté personificando mejor estos requisitos que Jonathan Barreiro. Con una año más de experiencia en el zurrón, y espoleado por la oportunidad de jugar para Jota Cuspinera, técnico con fama de formador y al que no le duelen prendas a la hora de dar oportunidades a los jóvenes, el alero gallego está utilizando la pretemporada como plataforma para reivindicar su estatus de jugador ACB. Quizá más de futuro que de presente. Aunque, en un equipo con más interrogantes que cerezas, especialmente en la posición de ‘tres’, Barreiro actualmente es garantía de esfuerzo e ilusión.

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Barreiro muestra iniciativa atacando el aro rival.

Es obvio que, numéricamente, todavía debe crecer. En estos dos partidos en Logroño, el joven internacional U20 ha promediado unos sólidos 6,5 puntos y 3,5 rebotes. Sin embargo, sus porcentajes, especialmente ese 2/11 acumulado en lanzamientos triples, están todavía muy lejos del mínimo exigible. No obstante , Barreiro no se ha arrugado en ningún momento, tirando a canasta cuando se ha encontrado abierto y dándolo todo cuando el rival tenía la posesión del balón.

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Barreiro tapona al pívot rival.

De hecho, no es baladí que, frente a Canarias, fuese el jugador más utilizado por Cuspinera, que mantuvo al alero en pista algo más de 28 minutos. Diez más, por ejemplo, que su inmediato competidor en el puesto: Lovro Mazalin.

Intensidad defensiva

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Trap entre alero (Barreiro) y pívot (Varnado) a Javier Beirán, realizado muy lejos del aro.

Hagamos por un momento el esfuerzo de obviar por completo el partido contra Bilbao Basket. Por la salud mental común, aquello nunca ocurrió. También, incluso, gran parte del último cuarto frente a Canarias, durante el cual los rojillos experimentaron una clara pesadez de piernas. Son gajes de la pretemporada, en la que los equipos muchas veces saltan a la cancha sin el acondicionamiento físico necesario para competir durante 40 minutos. Así, una vez abstraídos de resultados y dando por sentada una mejor condición física una vez que comience la competición, podemos comenzar a buscar las señas de identidad que han de forjar el carácter del Tecnyconta 2017/18.

Una vez más, debemos retrotraernos al curso pasado para comprender las claves que han de marcar la presente temporada. El año pasado, el conjunto aragonés fue uno de los que más canastas concedió a sus rivales, con 84,69 puntos encajados de media por partido. Por ello, este verano el fichaje estrella de la entidad ha sido un pívot de marcado carácter defensivo: Jarvis Varnado. El célebre principio de acción y reacción, una vez más.

La defensa propuesta por Cuspinera se puede resumir en dos simples preceptos: manos activas y ayudas continuas. Se trata de un sistema que pide máxima implicación a los cinco jugadores que se encuentran en pista, ya que un solo despiste individual puede generar un desajuste que implique un tiro cómodo para el rival. Si sale -muy- mal, como ante Biblao Basket, el equipo corre el riesgo de estar persiguiendo sombras durante 40 minutos. Por contra, cuando se realiza bien, constituye la primera piedra del ataque, pues genera situaciones claras de contraataque.

Cabe destacar el papel que juega Varnado en todo el entramado defensivo. Un pívot de sus características, tan móvil, es fundamental para un equipo que pretende establecer la línea de presión más allá del 6,75. Sus ayudas pueden ser largas, muy largas de hecho, sin que el equipo quede demasiado expuesto atrás. Todo esto vendrá, claro está, cuando el de Virginia recupere su mejor tono físico, aunque algunos ejemplos de esta arriesgada forma de jugar se pudieron celebrar exitosamente durante la primera parte del encuentro ante Canarias.

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Varnado se queda en el cambio con el escolta rival y tapona.

Resulta obvio que, tanto con De Jong como con Triguero, jugadores tendentes a hundirse más debido a sus características físicas, la defensa no podrá ser tan arriesgada. De hecho, los peros de contar con un pívot como el internacional holandés en la plantilla ya fueron detallados en otro post.

Highlights

 

“No queremos un equipo plano como el año pasado y que la gente se vaya del pabellón, sino que dé espectáculo y transmita”. Salva Guardia

 

Nombraba de refilón la posibilidad de contraataque en el apartado anterior, aunque no es tema menor. Por dos motivos: suele generar canastas fáciles y, además, resulta muy estético de ver.

Probablemente, el juego en carrera, ejecutado con precisión, sea el baloncesto más atractivo para el espectador. Se trata, una vez más, de una respuesta al tedio que presidió la mayoría de partidos del Tecnyconta la pasada temporada. Es probable que, este curso, no se logren muchas victorias. Por ello, en el proceso, hay que divertir al espectador. Los dos highlights rescatados del partido ante Canarias dan buena fe de ello.

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Contraataques finalizados en mate por Lovro Mazalin.

¿Por qué no me gusta el fichaje de Nicolas De Jong?

El fichaje del pívot Nicolas De Jong (2.10, 28 años) ha puesto el broche final a la plantilla del Tecnyconta Zaragoza para la temporada 2017/18. Después de un larguísimo verano, marcado por las estrecheces presupuestarias y el largo culebrón #FreeSebas, de infausto final, Jota Cuspiera ya conoce a los 11+1 hombres con los que deberá asegurar la continuidad del baloncesto ACB en la capital aragonesa.

Sobre el papel, el director deportivo Salva Guardia ha tratado de construir un equipo joven y agresivo, diseñado para conseguir una salvación holgada al mismo tiempo que entretiene a la grada. La mala experiencia vivida durante la 2016/17, en la que una plantilla formada por jugadores de talento Eurocup casi desciende a LEB mostrando una escandalosa apatía sobre la pista, marcó las directrices impuestas desde los despachos: era necesario un cambio radical. Ocho incorporaciones (nueve si finalmente se quedase Juanjo Triguero), además de un cuerpo técnico completamente renovado, dan fe de ello.

¿El denominador común? Casi todos ellos son jugadores semidesconocidos, procedentes de ligas menores, a los que se le presupone mucha hambre por hacerse un hueco en el baloncesto FIBA. Muchos de ellos son jóvenes o muy jóvenes. Además, la gran mayoría poseen un perfil atlético que, sobre el papel, les permite cubrir varias demarcaciones o realizar cambios en defensa.

Quizá por ello desentona la última incorporación de todas. Quizá por ello, me rechina particularmente el fichaje de Nicolas De Jong para completar la pintura. He aquí algunas razones:

1. Cualidades atléticas

Nicolas De Jong es un jugador grande, de 2.10 m de altura., aunque tampoco se le puede considerar una de las grandes cimas de la Liga. Sobre el papel, y sin contar a Triguero, se trata del techo de un Tecnyconta que, eso sí, sufre para cumplir aquello de que la altura media de la plantilla ha de situarse como mínimo en torno a los 2 metros.

Por desgracia, también es lento.

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Sorprende que, en un equipo que quiere jugar rápido, se haya optado por un cinco poco móvil y de corte clásico. No parece el jugador adecuado para cambiar en todas las defensas, aunque sí para fajarse con las grandes torres que pueblan la ACB.

En su debe atlético, además, figura la capacidad de salto.

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De Jong no es un jugador que pueda jugar por encima del aro habitualmente. Tiene sus virtudes, especialmente destaca su toque cerca del aro, lo que le permite anotar con frecuencia a pesar de lo hosco de sus movimientos, pero su capacidad de salto es limitada, lo que nos lleva al segundo punto.

2. Falta de rebote

Llama poderosamente la atención de que un cinco grande como De Jong solo haya promediado 3,8 rebotes por partido durante su última temporada en la Pro A francesa. Especialmente si se tiene en cuenta que ha jugado 21,2 minutos de media.

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De hecho, si proyectamos sus números a 40 minutos, nos sale una media de 7,1 capturas, muy lejos de los 10,4 rebotes por 40 minutos de Henk Norel o, incluso, de los 8,3 que proyectaría Filip Kraljevic. Estos guarismos, además, son sostenidos a lo largo de su carrera. De hecho, en partidos internacionales con la selección holandesa su tope son seis capturas en un partido.

Curiosamente, este debe particular cerca del aro no se corresponde con su capacidad para taponar, que aunque discreta puede ser aceptable. Durante la pasada campaña, De Jong promedió 0,94 tapones por 40 minutos de juego. Evidentemente, muy lejos de un especialista como Jarvis Varnado, que durante la temporada 2015/16 promedió 2,03 tapones por cada 40 minutos de juego, aunque cercanos a los 1,19 blocks por 40 minutos que registró su compatriota Henk Norel en la pasada Liga Endesa.

3. Diferencia con el plan inicial

En una extensa entrevista en el programa #ADBasket al inicio del verano, Salva Guardia definió el juego interior que deseaba para su Tecnyconta con una hoja de ruta que, durante gran parte del estío, pareció seguir a raja tabla. Sintetizando, la fórmula era la siguiente: un cinco atlético y muy móvil, dos 4,5 que pudiesen alternar ambas posiciones y, como colofón, un strech four que amenazase desde el triple en ataque. El resultado final, con dos ala-pívots abiertos, un cinco físico, otro de corte clásico y la baza de Triguero nada tiene que ver.

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Sorprende todavía más que la llegada de De Jong obedezca al revés sufrido por la marcha de Sebas Saíz a Burgos. Dejando a un lado lo que Saíz pueda aportar o no en su primer año como profesional, lo que está claro es que el ex de los Rebels y el holandés no se parecen absolutamente en nada. O dicho de otra forma, son dos jugadores completamente diferentes, por lo que resulta difícil tildar a uno como plan b del otro. Como bien se puede observar en la foto panorámica del juego interior, ha habido un cambio de criterio.

4. Factor Romaior

Vaya por delante que no es mi intención levantar más suspicacias de las necesarias. Sin embargo, a nadie se le escapa el papel que la agencia de representación Romaior Sports juega en la actual plantilla del Tecnyconta Zaragoza. De hecho, hasta seis jugadores rojillos, además del entrenador, provienen de la empresa de Juan Lasso. La misma que empleó al director general del club, Salva Guardia, antes de su desembarco en la entidad.  Estas sinergias entre clubes y agentes no son novedad, ni exclusivas de la capital aragonesa. Además, no tienen porque ser negativas, pues suelen generar situaciones en las que el quid pro quo beneficia a las dos partes.

Dicho esto, sí que me escama el hecho de que De Jong provenga de la misma empresa que Saíz. Máxime cuando son dos jugadores tan distintos entre sí. Sobre todo, cuando el propio Guardia había realizado declaraciones en las que afirmaba que no le importaba esperar a que se conociesen los descartes NBA para fichar al jugador adecuado.

El pasado 27 de julio, cuando Saíz desbloqueó su situación contractual con Estudiantes para aceptar su oferta, a mi me vino a la mente en qué lugar quedaba su agente en todo aquello.

La trama era mucho más enrevesada y, entonces, estaba lejos de solucionarse. Al final, el 28 de agosto, y con el jugador rumbo a Burgos cedido por el Real Madrid, ha habido contrapartida. Se suele decir que “piensa mal y acertarás”. Por ello, no me gusta haber acertado.

5. ¿Un nuevo Kraljevic?

Expuestos mis motivos, no me gusta cerrar en negativo. Varios son los que, por Twitter, han sacado a relucir el nombre de Filip Kraljevic, en lo que se ha convertido ya en la medida universal del jugador bluff para el entorno del Tecnyconta Zaragoza.

Pero no creo que el caso sea comparable, y si aquí están numeradas las razones por las que el fichaje me causa cierto rechazo, no es menos cierto que también hay argumentos para alabarlo. El problema de Kraljevic fue, fundamentalmente, de nivel. Mis dudas, son más bien de encaje en el equipo y, también, de procedencia.

Es obvio que, a pesar de haber tenido una carrera hasta ahora en segundo plano, el jugador también aúna virtudes. Entre ellas, un fantástico toque en las cercanías del aro. Pero para resaltarlas ya se encuentran los canales oficiales.

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